Reformas Borbónicas

 Las Reformas Borbónicas fueron un conjunto de medidas políticas, administrativas, económicas y militares implementadas por la nueva dinastía de los Borbones en España durante el siglo XVIII (principalmente bajo los reinados de Felipe V, Fernando VI y Carlos III).

Su objetivo principal era centralizar el poder, aumentar la recaudación fiscal y recuperar el control absoluto sobre sus colonias americanas, las cuales se habían vuelto muy autónomas bajo el régimen anterior de los Habsburgo. Estas reformas rompieron el "pacto colonial" tradicional y sembraron el descontento que, décadas más tarde, facilitaría los procesos de independencia.
Las reformas se dividieron en cuatro grandes ejes:

1. Reformas Políticas y Administrativas
Buscaban restar poder a las élites criollas (españoles nacidos en América) y centralizar la toma de decisiones en funcionarios enviados directamente desde la península.
  • Creación de nuevos Virreinatos: Para mejorar la defensa y la administración de territorios demasiado extensos, se dividió el antiguo Virreinato del Perú. Se crearon el Virreinato de Nueva Granada (1717) y el Virreinato del Río de la Plata (1776).
  • El Sistema de Intendencias: Se sustituyó a los antiguos corregidores por intendentes. Estos eran funcionarios profesionales, pagados por la Corona y de origen peninsular, cuya misión era erradicar la corrupción local y asegurar que los impuestos llegaran a Madrid.
  • Desplazamiento de los criollos: Se apartó a los aristócratas locales de las Audiencias (tribunales de justicia) y de los altos cargos eclesiásticos y militares, otorgándoselos exclusivamente a españoles peninsulares
2. Reformas Económicas y Comerciales
El objetivo era transformar a las colonias en puras proveedoras de materias primas y consumidoras de los productos industriales españoles, combatiendo además el contrabando inglés y francés.
  • Reglamento de Libre Comercio (1778): Aunque se le llamó "libre comercio", no significaba comerciar con otros países. Se abrieron 13 puertos en España y 24 en América para agilizar el tráfico mercantil e incrementar el volumen de intercambio dentro del propio imperio.
  • Fin del monopolio de Cádiz: Puertos americanos que antes estaban marginados (como Buenos Aires o La Habana) experimentaron un gran auge económico.
  • Nuevos monopolios reales: La Corona asumió el control total de la producción y venta de productos altamente lucrativos como el tabaco, el aguardiente, la pólvora y el naipes.
3. Reformas Fiscales (El detonante de las rebeliones)
Para financiar las constantes guerras europeas de España, la Corona necesitaba extraer la mayor cantidad de dinero posible de las Indias.
  • Aumento de impuestos: Se incrementó drásticamente la alcabala (impuesto a las ventas) y se crearon aduanas interiores para cobrar impuestos por el tránsito de mercancías dentro del propio territorio colonial.
  • Mayor rigor en el cobro: Se persiguió con severidad la evasión fiscal y se optimizó la recaudación del tributo indígena. Esto afectó directamente a comerciantes, arrieros (como Túpac Amaru II) y consumidores comunes.
4. Reformas Religiosas y Militares
La Corona buscaba imponer el regalismo, es decir, demostrar que la autoridad del Rey estaba por encima de la Iglesia Católica en sus territorios.
  • Expulsión de los Jesuitas (1767): La Compañía de Jesús controlaba vastas extensiones de tierra, educaba a las élites criollas y respondía directamente al Papa, no al Rey. Carlos III los expulsó de todos sus dominios y confiscó sus bienes. Esto generó un profundo resentimiento en la sociedad colonial, que veía a los jesuitas como parte de su identidad.
  • Creación de ejércitos regulares: Ante las amenazas británicas, se organizaron milicias urbanas defensivas en América, permitiendo (irónicamente) que los criollos recibieran entrenamiento militar formal.
El Impacto: La ruptura del equilibrio
Las Reformas Borbónicas lograron su objetivo a corto plazo: los ingresos de la Corona se multiplicaron y el control burocrático aumentó. Sin embargo, tuvieron un costo político devastador. Al eliminar el antiguo consenso y tratar a los territorios americanos como colonias de explotación y no como reinos asociados, generaron un profundo sentimiento de alienación en los criollos y una asfixia económica en las clases populares e indígenas.
Fue precisamente contra estas reformas tributarias y aduaneras que se levantaron movimientos como los Comuneros del Socorro en Nueva Granada y la gran rebelión de Túpac Amaru II en el Perú.
2 
Las Reformas Borbónicas afectaron a Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui) de forma directa y devastadora, tocando tanto sus intereses económicos personales como su rol político de cacique (líder indígena) [La legitimidad monárquica y el pacto colonial]. Estas medidas fiscales y administrativas destruyeron el equilibrio que le permitía prosperar y defender a su comunidad.
A continuación se detallan las tres vías principales por las que las reformas lo asfixiaron y lo empujaron a la rebelión:

1. La asfixia económica de su negocio de arriería
José Gabriel Condorcanqui no era un indígena empobrecido; era un noble inca educado y un próspero empresario del transporte. Su principal fuente de ingresos era una flota de unas 350 mulas con la que transportaba mercancías (como azogue, vino, textiles y coca) a lo largo del circuito comercial que unía el Cuzco, Puno, las minas de Potosí y Lima.
  • El desastre de las aduanas interiores: La Corona española instaló aduanas terrestres interiores y multiplicó el cobro de la alcabala (el impuesto a las ventas, que subió del 4% al 6%). Cada vez que las mulas de Túpac Amaru cruzaban de una provincia a otra, sus productos eran fuertemente gravados, lo que restó rentabilidad a su negocio.
  • La separación del Alto Perú (1776): Como parte de las reformas territoriales, la Corona separó la región del Alto Perú (actual Bolivia) del Virreinato del Perú para integrarla al nuevo Virreinato del Río de la Plata. Esta división rompió el circuito económico tradicional por el que transitaba Túpac Amaru, encareciendo los trámites y la circulación de sus mercancías.
2. La crisis del reparto mercantil y las deudas
Antes de las reformas, los corregidores (autoridades coloniales locales) practicaban de forma ilegal pero tolerada el "reparto mercantil": obligaban a los indígenas a comprar mercancías europeas a precios inflados. Con las Reformas Borbónicas, la Corona legalizó el reparto con la intención de reactivar el comercio, pero lo que logró fue dinamitar la economía indígena.
  • Los arrieros como garantes: Como los indígenas de su comunidad no tenían dinero para pagar los productos que les imponían los corregidores, se endeudaban masivamente. Túpac Amaru, en su condición de cacique y comerciante, a menudo terminaba atrapado en una red de deudas impagables, respondiendo económicamente ante el abusivo corregidor Antonio de Arriaga.
3. El desconocimiento de su nobleza y estatus de Cacique
Las Reformas Borbónicas implantaron una mentalidad centralista que desconfiaba de los liderazgos locales, incluidos los caciques indígenas, quienes tradicionalmente hacían de puente entre la Corona y el pueblo [La legitimidad monárquica y el pacto colonial].
  • El pleito por el marquesado: Túpac Amaru II llevaba años litigando en los tribunales coloniales de Lima para que se le reconociera oficialmente como el descendiente directo y legítimo del último inca rebelde, Túpac Amaru I. Esto le habría otorgado el título de Marqués de Oropesa y lo habría eximido de pagar ciertos impuestos. Sin embargo, bajo la nueva burocracia borbónica, sus reclamos fueron archivados, ignorados y bloqueados por las autoridades coloniales, lo que él percibió como un insulto personal a su linaje.
  • La presión por recaudar más: Los corregidores presionaron a caciques como Túpac Amaru para que cobraran con puño de hierro el tributo indígena y enviaran más mano de obra a la temida mita minera de Potosí, a pesar de que la población local estaba diezmada. Túpac Amaru se encontró en una encrucijada insostenible: si cumplía las órdenes borbónicas destruía a su propio pueblo; si no las cumplía, era destituido y encarcelado.

En conclusión, las Reformas Borbónicas transformaron a un noble integrado en el sistema colonial en un líder revolucionario. Al alterar el comercio regional y atacar sus prerrogativas como líder étnico, los Borbones eliminaron el espacio de negociación legal y convirtieron la insurrección armada en la única salida para salvar su economía y defender a sus comunidades del colapso.
3
Durante el periodo colonial en Hispanoamérica, la figura del Rey de España gozó de una legitimidad indiscutible para la inmensa mayoría de la población, incluidos los indígenas y los colonos comunes. La soberanía real se percibía como el eje de la justicia y el orden colonial. Las rebeliones y disputas no solían ir dirigidas contra el monarca, sino contra las autoridades locales, los impuestos abusivos o el despotismo de los funcionarios.
A continuación, se detalla cómo se manifestó esta legitimidad y por qué personajes específicos como Lope de Aguirre o Túpac Amaru II representan dinámicas políticas distintas.

La legitimidad monárquica y el pacto colonial
Para los colonos e indígenas, el rey era el "Padre de sus súbditos" y la fuente máxima de justicia. El sistema se sostenía sobre un pacto tácito: fidelidad y tributo a la Corona a cambio de protección jurídica y paz social.
  • El lema "Viva el Rey y muera el mal gobierno": Esta frase resumía la mentalidad de la época. Cuando estallaban revueltas (como la de los Comuneros en Nueva Granada), los manifestantes no buscaban la independencia. Protestaban contra las leyes locales o las reformas fiscales, asumiendo que el rey desconocía los abusos de sus ministros y que, de saberlo, los corregiría.
  • La legitimidad en el mundo indígena: Las Leyes de Indias y las "Dos Repúblicas" (la de Españoles y la de Indios) otorgaban a las comunidades nativas un marco legal para defender sus tierras ante los tribunales reales. Para los indígenas, el rey era su protector frente a la ambición de los criollos locales.

Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores
El caso de Lope de Aguirre (1561) no representa el sentir de los colonos establecidos, sino la frustración de una facción de conquistadores marginados.
  • La ruptura del pacto: Aguirre y sus "marañones" se rebelaron contra Felipe II porque sentían que la Corona les arrebataba los frutos de la conquista mediante las Leyes Nuevas (que limitaban las encomiendas).
  • La carta a Felipe II: En su famosa carta, Aguirre declara al rey "por tirano y destronado". Rompe explícitamente el vínculo de vasallaje. Sin embargo, este acto fue visto como una locura y una traición absoluta por el resto de la sociedad colonial. Aguirre no buscaba fundar un nuevo orden social apoyado por el pueblo, sino un señorío militar basado en el descontento de soldados desocupados. Su rebelión colapsó rápidamente por falta de apoyo popular.

Túpac Amaru II: La reforma del sistema dentro de la legalidad real
A diferencia de Aguirre, José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II) lideró en 1780 una rebelión masiva que, en sus etapas iniciales, reconocía explícitamente la autoridad de Carlos III.
  • Fidelidad al Rey: Túpac Amaru II, como cacique y noble indígena de linaje inca, operaba dentro del entramado legal español. Al iniciar su levantamiento, afirmó que actuaba bajo órdenes directas de Carlos III para abolir las "malas guardias" y erradicar los abusos de los corregidores (como Antonio de Arriaga).
  • El enemigo eran los malos funcionarios: Su lucha inicial no era separatista; iba dirigida contra las Reformas Borbónicas, la mita y los repartimientos mercantiles que asfixiaban a la población. Su estrategia consistía en presentarse como el ejecutor de la verdadera voluntad de un rey justo pero mal informado por sus burócratas.
  • La radicalización posterior: Aunque el movimiento se radicalizó debido a la violencia del conflicto y las demandas de las bases campesinas (lo que llevó a las autoridades a acusarlo de querer coronarse rey), el discurso oficial de Túpac Amaru mantuvo durante mucho tiempo el respeto formal a la Corona española como estrategia de legitimación.

En resumen, la monarquía española no sufrió crisis de legitimidad global en América hasta la invasión napoleónica de 1508 (que dejó a España sin un rey legítimo en el trono). Hasta entonces, las figuras marginales como Aguirre fueron excepciones de traición radical, mientras que los grandes movimientos sociales, como el de Túpac Amaru II, se levantaron en el nombre del Rey para combatir las injusticias locales.
4
La expulsión de los Jesuitas en 1767 fue uno de los eventos más traumáticos y de mayor impacto de las Reformas Borbónicas en América. El rey Carlos III decretó la expulsión fulminante de la Compañía de Jesús de todos los territorios del Imperio español mediante la Pragmática Sanción, confiscando de inmediato todos sus bienes (los llamados "Temporales").
Esta medida afectó profundamente el tejido social, educativo y económico de las colonias, y avivó el resentimiento de las élites criollas contra la Corona.

¿Por qué los expulsó Carlos III? (Las razones del Rey)
La expulsión no se debió a motivos religiosos, sino estrictamente políticos y económicos bajo la doctrina del regalismo (la supremacía del rey sobre la Iglesia):
  • Un "Estado dentro del Estado": Los jesuitas eran extremadamente leales al Papa (mediante su voto de obediencia directa al Pontífice) y no al Rey. Su enorme autonomía política y territorial despertaba las sospechas de una Corona que buscaba el centralismo absoluto.
  • Poder e influencia económica: La orden se había convertido en una potencia económica en América. Poseían las haciendas más productivas, astilleros, obrajes textiles y un eficiente sistema de comercio que competía con los mercaderes metropolitanos. Además, estaban exentos de muchos impuestos.
  • El control de las misiones: En regiones como el Paraguay, los jesuitas gobernaban a cientos de miles de indígenas en las "Reducciones" o misiones. Tenían milicias armadas propias (para defenderse de los bandeirantes portugueses), lo que la Corona veía como una amenaza militar interna.
  • Chivo expiatorio político: En España se les acusó falsamente de haber instigado el Motín de Esquilache (1766), una gran revuelta popular en Madrid contra las reformas ministros del rey.

El Impacto en América: Las consecuencias del vacío jesuita
La expulsión se ejecutó en la madrugada del 2 de abril de 1767 en absoluto secreto. Los soldados asaltaron los colegios y conventos, detuvieron a los sacerdotes y los embarcaron hacia el exilio en Europa (principalmente a los Estados Pontificios). El impacto fue devastador en tres niveles:
1. El colapso del sistema educativo
Los jesuitas eran los principales educadores de las élites criollas y de la nobleza indígena. Controlaban prestigiosos colegios mayores y universidades por todo el continente (como el Colegio de San Francisco Borja en el Cuzco, donde se educó Túpac Amaru II).
  • Al ser expulsados, las aulas cerraron temporalmente y la calidad educativa se desplomó.
  • Los nuevos profesores enviados por la Corona impusieron un control ideológico estricto, lo que generó una enorme frustración entre los jóvenes criollos.
2. Descalabro económico y corrupción
Las prósperas haciendas, plantaciones y talleres de los jesuitas fueron expropiados por la Corona y pasaron a ser administrados por la Junta de Temporalidades.
  • La burocracia real demostró ser ineficiente y corrupta.
  • Muchas de las empresas más productivas de América cayeron en la quiebra o fueron malvendidas a particulares, desestabilizando las economías regionales.
3. Desprotección de las misiones indígenas
En las zonas de frontera (como el Paraguay o el Amazonas), los indígenas de las misiones quedaron desamparados. Al retirarse los jesuitas, la administración civil colonial descuidó las reducciones. Como consecuencia, miles de indígenas fueron esclavizados por los bandeirantes portugueses o explotados por terratenientes locales, destruyendo décadas de organización comunitaria.
El nacimiento del "Nacionalismo Criollo"
El impacto más profundo de la expulsión fue ideológico. La sociedad colonial vio la medida como un acto de tiranía absoluta por parte de Madrid. Los jesuitas no eran percibidos como extranjeros, sino como miembros de las familias criollas locales (muchos sacerdotes habían nacido en América).
Desde el exilio en Europa, jesuitas americanos como el jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán escribieron textos fundamentales como la Carta a los españoles americanos (1791). En ella, exhortaban abiertamente a los criollos a independizarse de España, argumentando que la Corona era una madrastra despiadada que solo buscaba saquear las riquezas de América.
4 
La Carta a los españoles americanos, escrita por el jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán en 1791, es considerada el primer documento político que fundamenta teóricamente la independencia de Hispanoamérica.
Redactada originalmente en francés durante su exilio en Europa, la obra no es una simple queja religiosa por la expulsión de su orden; es una proclama revolucionaria y un ataque ideológico frontal contra el dominio colonial español.
Los puntos centrales y los argumentos más poderosos del texto son los siguientes:

1. El diagnóstico: Tres siglos de opresión
Viscardo y Guzmán se dirige directamente a los criollos (a quienes llama "españoles americanos") y les recuerda que, tras tres siglos de lealtad, la Corona española los trata como ciudadanos de segunda clase.
  • Sostiene que España actúa como una "madrastra" codiciosa que solo busca saquear las riquezas del continente.
  • Denuncia el monopolio comercial y la exclusión de los criollos de los altos cargos públicos como una humillación intolerable para quienes son los verdaderos dueños de la tierra.
2. La justificación de la ruptura
El autor utiliza la filosofía de la Ilustración y el concepto del contrato social para justificar la rebelión. Argumenta que la naturaleza misma ha separado a América de España por un inmenso océano, lo que demuestra que es absurdo e antinatural que un país pequeño y lejano gobierne un continente entero. Si el rey rompe el pacto de proteger y respetar a sus súbditos (como demostró con las Reformas Borbónicas), los súbditos quedan libres de toda obligación de fidelidad.
3. El impacto de la rebelión de Túpac Amaru II
El texto está profundamente marcado por los sucesos contemporáneos. Viscardo y Guzmán escribe con la herida abierta de la expulsión jesuita de 1767 y, de manera muy notable, utiliza la rebelión de Túpac Amaru II (1780) como prueba de que el descontento en América es generalizado y que el sistema colonial español solo puede sostenerse mediante el terror y la violencia.

La difusión del texto y su influencia en los Libertadores
Aunque Viscardo y Guzmán murió en Londres en 1798 sin ver su obra impresa, el manuscrito cayó en manos del prócer venezolano Francisco de Miranda, el gran organizador de la preindependencia.
  • La traducción y distribución: Miranda comprendió el valor propagandístico del documento. Lo tradujo al español y lo imprimió en Londres en 1801.
  • El contrabando ideológico: Miranda se encargó de introducir miles de copias de la Carta de contrabando en los puertos de Venezuela, Colombia, Perú y el Río de la Plata. El texto se leía en secreto en las tertulias criollas y en las logias masónicas.
  • Impacto en los líderes de la gesta: Hombres como Simón Bolívar, José de San Martín y Mariano Moreno estudiaron el documento. Las ideas de Viscardo sobre la identidad propia americana ("somos un pueblo diferente a los peninsulares") y la necesidad de una emancipación total sentaron las bases ideológicas de las juntas de gobierno que estallarían en 1810.
En definitiva, la Carta a los españoles americanos transformó el dolor y el rencor de los jesuitas exiliados en el combustible intelectual que alimentó las revoluciones hispanoamericanas.
Si te interesa ver cómo se materializaron estas ideas, ¿te gustaría saber cómo Francisco de Miranda usó este texto en sus expediciones libertadoras, o prefieres explorar qué otros intelectuales criollos difundieron ideas similares dentro de América antes de 1810?

Yo
TUPAC AMARU II y LÓPEZ DE AGUIRRE: DOS REACCIONES DISTINTAS FRENTE AL COLONIALISMO ESPAÑOL. PROREALISTAS Y ANTIREALISTAS.

El tirano Aguirre y el inca Tupac Amaru II son dos de las figuras más conocidas y recordadas como promotoras de la libertad individual, el primero; mientras que el segundo se le suele asociar como un pre independistas. La realidad es que quien fue el verdadero anti realista fue el español, mientras que el defensor del rey fue el inca.

Cuando los primeros colonizadores llegaron a las Américas, leían a los indígenas el llamado "Requerimiento de Indias", un documento leído en el momento del encuentro, con ayuda de un traductor indígena, siendo la indígena conocida después como la "Malinche", la mas recordada. En ese decumento se invitaba cordialmente a seguir la palabra de Cristo y a reconocer al Rey de España como su único señor en la tierra, a quien debían obedecer. Y continuaba luego diciendo que, de negarse, serían arrasados, martirizados y esclavizados sin clemencia. Bajo esta idea, conquistadores como López de Aguirre estaban de acuerdo, al contrario de los incas como Tupac Amaru.

En las primeras décadas de la conquista española, surgieron personajes como el fraile Bartolomé de las Casas, quienes criticaron (y exageraron incluso) los métodos crueles de muchos conquistadores contra los indígenas americanos (quema de indios vivos, uso de perros de caza contra lampoblación local), esto contribuyó a formar lo que conocemos como la Leyenda Negra de la Conquista Española

6
Para comprender las profundas diferencias entre Lope de Aguirre y Túpac Amaru II, es indispensable situarlos en sus respectivos contextos históricos, ya que vivieron en siglos distintos y bajo modelos coloniales completamente diferentes [La legitimidad monárquica y el pacto colonial, Como afecto a Tupac Amaru]. Mientras que Aguirre se rebeló en el siglo XVI contra el asentamiento del control de la Casa de Austria frente a los primeros conquistadores [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores], Túpac Amaru II lo hizo a finales del siglo XVIII, sufriendo en carne propia el impacto devastador de las Reformas Borbónicas en su próspero negocio de arriería [Como afecto a Tupac Amaru].
Lope de Aguirre operó en 1561, una época en la que las reformas fiscales del siglo XVIII ni siquiera se vislumbraban. Su lucha fue un ataque directo contra la Corona española y la figura del rey Felipe II, a quien llegó a declarar formalmente por tirano y destronado [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores]. Aguirre no defendía un negocio comercial ni protestaba por impuestos aduaneros; su motivación era de corte feudal y militar [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores]. Como parte de una facción de conquistadores marginados, sentía que la Corona, mediante las Leyes Nuevas, les arrebataba el control de las encomiendas y el derecho a explotar la mano de obra indígena que consideraban ganada con su propia sangre [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores]. Al verse excluido del reparto de riquezas y botines de guerra, su respuesta fue la ruptura total del vasallaje y el intento violento de fundar un reino independiente a través de las armas [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores].
Por el contrario, Túpac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui) lideró su gran levantamiento en 1780 bajo una lógica política radicalmente opuesta, orientada inicialmente contra el sistema criollo y la burocracia colonial local, y no contra el rey Carlos III [La legitimidad monárquica y el pacto colonial]. Túpac Amaru era un noble inca educado y un próspero empresario del transporte que poseía una flota de cientos de mulas —el medio de carga fundamental en los Andes, muy superior a los asnos por su resistencia en la altura— con las que movilizaba mercancías entre el Cuzco, Lima y las minas de Potosí [Como afecto a Tupac Amaru]. Su rebelión fue el resultado directo de la asfixia económica provocada por las Reformas Borbónicas [Como afecto a Tupac Amaru]. Las nuevas medidas de la Corona crearon aduanas interiores e incrementaron drásticamente la alcabala (el impuesto a las ventas), lo que mutiló los márgenes de ganancia de sus rutas comerciales [Como afecto a Tupac Amaru]. A esto se sumó la legalización del reparto mercantil por parte de los corregidores locales, quienes obligaban a las comunidades indígenas a adquirir bienes caros e inútiles [Como afecto a Tupac Amaru]. Como cacique, Túpac Amaru quedó atrapado en una red de deudas impagables al actuar como aval financiero de su pueblo ante el despótico corregidor Antonio de Arriaga, lo que amenazaba con destruir tanto su patrimonio personal como el sustento de sus comunidades [La legitimidad monárquica y el pacto colonial, Como afecto a Tupac Amaru].
En definitiva, la diferencia fundamental radica en sus objetivos y en la legitimidad que otorgaban al poder real [La legitimidad monárquica y el pacto colonial]. Lope de Aguirre fue un rebelde separatista que desconoció al monarca porque el Estado colonial limitaba sus ambiciones de poder feudal individual [Lope de Aguirre: El desafío de la primera generación de conquistadores]. En contraste, Túpac Amaru II actuó como un líder étnico y un empresario arruinado que invocaba la justicia de un rey soberano para defenderse de los abusos fiscales y de la corrupción de los funcionarios locales, recurriendo a la insurrección armada sólo cuando todas las vías legales e institucionales de la burocracia borbónica le cerraron las puertas [La legitimidad monárquica y el pacto colonial, Como afecto a Tupac Amaru].

Comentarios

Entradas populares de este blog

Batalla de Canae.

Qatar, India, Pakistán, China

Guerra Lamiaca