Tisafernes y Clearco.
El sátrapa persa Tisafernes es otro personaje interesante por toda su trayectoria política de acción, lucha, combate, intrigas y traición, lo podemos seguir en las historia de Tucidides, Jenofonte y Plutarco.
Tisafernes fue un influyente sátrapa persa del siglo V a.C., originario de una familia noble de Hircania. Entró en escena como gobernador de Lidia y Caria (hacia 413 a.C.), nombrado por el rey persa Darío II, y pronto se convirtió en figura clave en la política del Egeo.
En la Guerra del Peloponeso
Durante la fase final del conflicto, Tisafernes jugó un papel diplomático y estratégico, negociando con espartanos y atenienses para favorecer los intereses persas en Asia Menor. Financiaba selectivamente a Esparta para debilitar a Atenas, pero sin permitir que ninguna de las dos potencias griegas se impusiera por completo, asegurando así la influencia persa sobre las ciudades jónicas. Su habilidad consistió en dilatar acuerdos y jugar a dos bandas para maximizar beneficios territoriales y económicos.
En la Anábasis
En 401 a.C., tras la muerte de Darío II, apoyó a su hijo y sucesor, Artajerjes II, contra la rebelión de Ciro el Joven. Fingiendo amistad con Ciro, ganó tiempo para el rey y lo enfrentó en Cunaxa. Tras la muerte de Ciro, engañó a los generales griegos mercenarios (los Diez Mil), capturándolos en una emboscada bajo pretexto de negociaciones, lo que precipitó la famosa retirada narrada por Jenofonte.
Su final
Su creciente poder y su enemistad con Farnabazo y otros cortesanos generaron desconfianza en Artajerjes II. En 395 a.C., acusado de traición y conspiración, fue ejecutado por orden del rey, probablemente instigada por su rival Titraustes, y su cabeza fue enviada a la corte.
CLEARCO DE ESPARTA.
Uno de los personajes principales importantes del Anábasis de Jenofonte, la expedición de Diez Mil. Clearco fue un hombre amante del arte militar, según Jenofonte, él siempre tuvo la oportunidad de elegir una vida tranquila y con recursos, pero sin embargo eligió vivir como el gran líder del mecenariato griego.
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| Imagen de Clearco y sus mercenarios, en algunas Puerta de Ishtar de Babilonia. |
Se nos presenta por vez primera en las Helénicas del mismo autor, siendo harmosta (gobernador militar) de la polis griega de Bizancio, en El Helesponto, a finales de la Guerra del Peloponeso. Allí no fue muy preciado por sus habitantes, situación que aprovechó el ateniense Alcibiades, quien asedia Bizancio, y obliga a Clearco a retirarse de la ciudad.
Con Esparta también tuvo desacuerdo con los éforos, posiblemente por sus buenas relaciones con los persas. Se enfrentó a su ciudad natal, la cual quería enjuiciarlo, por lo que se alió entonces con el sátrapa Ciro el Joven y con el espartano Lisandro.
Con la muerte de Dario II, el trono del Gran Rey pasó a Artajerjes II, hermano de Ciro el Joven, quien se sintió desplazado, por lo que formó un ejercito de mercenarios griegos junto a Clearco.
Ciro quería combatir por el trono de Persia, arrebatándoselo a su hermano Artajerjes. La expedición partió con estricto secreto para los mercenarios griegos, solo en Babilonia se enteraron de la verdadera finalidad del viaje.
Los mercenarios griegos de Ciro y el ejército persa de Artajerjes se enfrentaron en Cunaxa. La victoria fue de los griegos, pero Ciro murió luego de herir a su hermano en combate. Asi fue como los mercenarios griegos quedaron sin quien los orientase.
Clearco y los demás generales griegos fueron engañados y capturados por el sátrapa Tisafernes. Clearco tuvo una muerte clemente, fue decapitado y no descuartizado lentamente como otros. JENOFONTE habla muy bien de él en su Anábasis, como jefe militar soberbio pero justo.
El mismo Ateniense Jenofonte fue uno de los nuevos líderes quien tuvo que ingeniárselas para evacuar al resto del ejército griego de las hostiles tierras del imperio persa.
ARIEO, HIPARCA DE CIRO II EL JOVEN
- Arieo (Ariaeus) fue un noble persa, lugarteniente de Ciro el Joven. Después de la batalla de Cunaxa (401 a.C.), cuando Ciro murió, Arieo se convirtió en una figura clave:
- Mandaba la caballería izquierda del ejército de Ciro.
- Tras la derrota, asumió el mando de los restos del ejército persa aliado de Ciro.
- Los griegos, al perder a Ciro, negociaron con Arieo para encontrar una salida y continuar la campaña.
- Sin embargo, Arieo no quiso proclamarse rey (pues, siendo persa, no aspiraba a reemplazar a Artajerjes II), y prefirió replegarse hacia el interior de Persia.
- Finalmente, los mercenarios griegos quedaron abandonados a su suerte y emprendieron por cuenta propia la famosa Anábasis (la "Retirada de los Diez Mil").
El papel de Arieo (Aireo) en la Anábasis fue el de comandante persa aliado de Ciro el Joven, que tras Cunaxa negoció con los griegos pero acabó dejándolos, lo que obligó a los mercenarios a organizarse bajo Jenofonte y emprender su difícil retorno.
Seguimiento capítulo a capítulo de las apariciones de Arieo (Ἀριαῖος / Ariaeus) en la Anábasis de Jenofonte, para que veas su papel en el desarrollo de la obra:
Libro I
- I.8-10: Antes de Cunaxa, Arieo aparece como lugarteniente y amigo cercano de Ciro el Joven. Manda la caballería del ala izquierda del ejército rebelde.
- I.10.3-6: Tras la batalla de Cunaxa (401 a.C.), Ciro muere y el ejército persa aliado queda descabezado. Arieo se retira hacia su campamento.
Libro II
- II.1.3-5: Arieo asume el mando de los restos del ejército bárbaro de Ciro. Los griegos, que aún no saben qué hacer, lo consideran el único con autoridad.
- II.1.5-7: Los generales griegos (Clearco, Próxeno, etc.) envían a negociar con él. Proponen que Arieo se proclame Rey de Persia en lugar de Artajerjes II, con el apoyo de los mercenarios.
- II.1.8: Arieo rechaza la propuesta, diciendo que "ningún persa se alza rey si no es descendiente de Darío" y que su propia gente no lo seguiría.
- II.1.9-11: Pactan retirarse juntos: Arieo irá por rutas interiores, mientras los griegos deciden acompañarlo o no.
Libro II (más adelante)
- II.2.5-6: Arieo negocia con Tisafernes en nombre de los griegos. En esta fase actúa como intermediario diplomático, aunque con intereses propios.
- II.3.19-21: Cuando Tisafernes ofrece un tratado de paz, Arieo parece inclinarse hacia el bando real. Los griegos empiezan a desconfiar de él.
Libro II, final
- II.5.28-31: Tras la traición de Tisafernes y la captura de los generales griegos, Arieo ya abandona la alianza con los mercenarios y se mantiene con los persas leales al Rey.
- A partir de aquí, desaparece casi por completo del relato: los griegos ya no pueden contar con él y emprenden solos la Anábasis.
Síntesis de su papel
- Antes y en Cunaxa: Segundo de Ciro, jefe de caballería.
- Tras Cunaxa: Breve líder de la coalición persa derrotada.
- Con los griegos: Negocia, pero nunca se compromete del todo.
- Después: Se inclina hacia Tisafernes y abandona a los mercenarios, lo que obliga a estos a organizarse solos bajo el mando de Jenofonte.
Arieo es un personaje bisagra. Simboliza la diferencia entre la lógica persa (lealtad dinástica, cálculo político) y la lógica griega (lealtad personal a Ciro, búsqueda de honor y supervivencia).
EL ANÁBASIS DE JENOFONTE
(Comienzo de la retirada griega)
Tisafernes y Mitriades
CONTEXTO HISTÓRICO: Luego de la batalla de Cunaxa y la muerte de Ciro, los mercenarios griegos quedaron solos y sin guias para retornar a sus hogares. Fue así como se designaron a varios personajes para organizar el retorno y defenderse ante los persas que los perseguian. Jenofonte propuso avanzar en formacion de cuadrado en el Ejército y él mismo se puso al frente de la retaguardia.
LOS HECHOS: El trayecto comenzó con el río Tigris como objetivo: allí se encontraron los griegos con antiguas ciudades mesopotámicas, que Jenofonte atribuye a los Medos, pero en realidad eran asirias, entre ellas Ninivé.
En plena marcha fueron perseguidos y atacados primero por la caballería de Mitriades, hiparca de Tisafernes, el primer traidor de esta gran historia clásica. Los griegos eran atacados por la caballería persa, que usaban javalinas, arcos y flechas. Al no tener ellos cuerpo de caballeros, Jenofonte propuso habilitar los caballos de marcha, así se formó un cuerpo de 50 caballos.
La caballeria persa y su infanteria ligera ocasionaron muchos daños a los griegos, pero estos junto a sus peltastas (infantería ligera) y su recién formada caballería, también causaban fuertes pérdidas a los persas en sus contraataques.
(Continúa)



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